La RDC lanza un proyecto conjunto para fortalecer la protección social y promover el acceso al trabajo decente
Kinhasa, RDC – El Gobierno de la República Democrática del Congo, en colaboración con las Naciones Unidas y el Banco Mundial, lanzó el 16 de marzo un proyecto conjunto para fortalecer los sistemas de protección social y promover el acceso al trabajo decente. Financiado por el Fondo Conjunto para los ODS, este nuevo programa busca establecer vínculos sólidos entre la protección social no contributiva y contributiva, ampliar la cobertura de estos sistemas y mejorar las políticas de desarrollo de competencias y empleo. La iniciativa también pretende apoyar a las personas en riesgo de pobreza para que accedan a oportunidades económicas más estables, productivas y sostenibles.
Este proyecto apoya las prioridades del Gobierno en materia de creación de empleo, desarrollo del capital humano y reducción de la pobreza, de conformidad con el Plan Nacional Estratégico de Desarrollo (PNSD 2024-2028), y pone en marcha la participación del país en el Acelerador Mundial.
«En este sentido, la iniciativa que lanzamos hoy es un paso importante. Refuerza los esfuerzos del Gobierno para promover un crecimiento inclusivo, apoyar las transiciones económicas necesarias y crear más oportunidades para nuestra juventud», afirmó afirmó Guylain Nyembo Mbwizya, ministro de Estado y ministro de Planificación y Coordinación para el Desarrollo.
Hoy, en la RDC, cerca del 86 por ciento de los empleos pertenece a la economía informal, mientras que solo el 5 por ciento de la población se beneficia de un sistema de protección social, principalmente los trabajadores del sector formal. En este contexto, los jóvenes, las mujeres y las personas vulnerables siguen afrontando importantes obstáculos para acceder a competencias pertinentes, mecanismos de protección adecuados y oportunidades económicas sostenibles.
Dirigido por el Ministerio de Planificación y Coordinación de la Ayuda al Desarrollo, bajo la coordinación de la Oficina del Coordinador Residente de las Naciones Unidas, el proyecto recibe apoyo técnico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Banco Mundial. Mediante acciones complementarias, los socios apoyarán el fortalecimiento de la empleabilidad, el acceso a oportunidades económicas y la ampliación de la protección social.
Al situar a la población en el centro de la acción, la iniciativa beneficiará directamente a 1,500 jóvenes, de los cuales al menos el 40 por ciento serán mujeres, mediante un programa piloto que integra formación, emprendimiento y acceso a la seguridad social. Al mismo tiempo, el proyecto contribuirá a fortalecer las capacidades de las instituciones nacionales y a mejorar la coordinación entre los sistemas de protección social, desarrollo de competencias y empleo, para generar un impacto duradero y a gran escala.
Mediante esta iniciativa, el Gobierno reafirma su compromiso de actuar conjuntamente con los socios nacionales para apoyar una ejecución coordinada del programa y acelerar los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En nombre del coordinador residente de las Naciones Unidas en la RDC, Nteba Soumano, directora de la Organización Internacional del Trabajo en la RDC, reafirmó el compromiso del sistema de las Naciones Unidas de apoyar la ejecución coordinada del proyecto: «Reafirmo aquí el compromiso del sistema de las Naciones Unidas de apoyar al Gobierno (…) para garantizar una mejor coordinación de las intervenciones de los socios y reducir la fragmentación de los subsectores del empleo y la protección social».
Este artículo se publicó originalmente en el sitio web de la OIT.
- La República Democrática del Congo se convirtió en país pionero del Acelerador Mundial en abril de 2024.
- El país prioriza el empleo juvenil y la protección social como puntos de aceleración.
- Para elaborar su hoja de ruta nacional, se han identificado prioridades iniciales como la protección social, el desarrollo de competencias y la EFTP, la política de empleo, la lucha contra la informalidad, la mejora del empleo juvenil, las reformas sistémicas, la diversificación económica, el diseño de políticas y la financiación.