El Foro de Desarrollo de Capacidades del Acelerador Mundial comienza con una sesión de aprendizaje previo sobre fundamentos y enfoques integrados
Ginebra – El Acelerador Mundial del Empleo y la Protección Social para Transiciones Justas celebra su primer Foro de Desarrollo de Capacidades e Intercambio de Conocimientos presencial del 9 al 13 de febrero de 2026 en Turín. Para iniciar los preparativos del Foro, celebró la primera sesión de aprendizaje previo en línea el 22 de enero, reuniendo a representantes de países pioneros, interlocutores sociales, organismos de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales y donantes para desarrollar una comprensión compartida de la iniciativa.
La sesión se centró en los fundamentos conceptuales y la ambición estratégica del Acelerador Mundial, situándolo en un contexto mundial de rápida evolución marcado por la desaceleración económica, el aumento de la informalidad, las perturbaciones climáticas, los cambios demográficos y la aceleración de la transformación tecnológica. El Servicio de Apoyo Técnico del Acelerador Mundial destacó que, aunque las tasas mundiales de desempleo siguen siendo relativamente bajas, los países pioneros todavía afrontan los desafíos persistentes de una elevada informalidad, pobreza laboral y brechas continuadas en la cobertura de protección social. El Acelerador Mundial busca abordarlos mediante políticas integradas de empleo y protección social.
Los ponentes destacaron que el trabajo decente y la protección social se refuerzan mutuamente y no son sustitutivos. Se ha avanzado en la ampliación mundial de la protección social, con más del 50 por ciento de la población mundial cubierta por al menos una prestación, pero persisten importantes disparidades entre regiones y grupos de población, especialmente entre la infancia, las mujeres y los trabajadores informales. Alcanzar la protección social universal para 2030 requerirá acelerar la acción política, fortalecer las estrategias de financiación y alinearlas más estrechamente con las políticas de empleo, sectoriales y de desarrollo.
Las presentaciones exploraron los puntos de entrada prioritarios de las políticas del Acelerador Mundial. Se destacó la inversión en la economía del cuidado como un motor potente de creación de empleo, igualdad de género y cohesión social, con evidencia que muestra su potencial de generar casi 300 millones de empleos para 2035, ampliar el acceso a servicios esenciales, aumentar la participación laboral, especialmente de las mujeres, y favorecer finalmente el crecimiento del PIB y los ingresos públicos. Con una estimación de 1.9 mil millones de niños y 200 millones de personas mayores que necesitarán cuidados para 2030, los sistemas de protección social sostenibles son esenciales para financiar el trabajo profesional de cuidados y garantizar el acceso a ellos independientemente de los ingresos o la situación familiar. La sesión señaló que, aunque las transiciones verde y digital pueden generar importantes oportunidades de empleo, deben acompañarse de desarrollo de competencias y políticas de empleo y protección social que apoyen a los trabajadores durante las transiciones.
La sesión también reflexionó sobre la fortaleza del Acelerador Mundial, derivada del compromiso político de alto nivel, las estructuras de gobernanza inclusivas y consolidadas y las hojas de ruta prospectivas dirigidas por los países. El modelo de la iniciativa, arraigado en las prioridades nacionales y coordinado mediante mecanismos directivos de múltiples partes interesadas, ha ayudado a fortalecer la coherencia de las políticas, mejorar la coordinación interministerial y profundizar la colaboración entre el sistema de las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales, incluido el Banco Mundial.
La financiación es un pilar clave del Acelerador Mundial y la sesión también destacó brevemente el papel de la financiación catalizadora de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, que ha ayudado a sentar las bases de nuevas inversiones necesarias para crear empleo y ampliar la protección social. Aunque la financiación externa es útil para intervenciones específicas, se animó a los participantes a planificar cómo aprovechar el taller de Turín para concebir las estrategias de financiación de las hojas de ruta como parte de sus presupuestos nacionales y marcos de financiación, a fin de garantizar la sostenibilidad y la escala.
Esta es la primera de tres sesiones de aprendizaje previo que sentarán una base sólida para una participación más profunda en la formación presencial de Turín. Conozca más sobre la formación presencial aquí.
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Una segunda sesión de aprendizaje previo, celebrada el 27 de enero, se centró en cómo los países diseñan, aplican y mantienen las hojas de ruta nacionales del Acelerador Mundial. A partir de las experiencias de los países pioneros, destacó la necesidad de hojas de ruta consultivas y basadas en datos que ayuden a definir una agenda de aceleración coherente y priorizada y vinculen las políticas de empleo, protección social, sectoriales y macroeconómicas dentro de los marcos nacionales de desarrollo. También subrayó el papel de la gobernanza inclusiva, la coordinación y la financiación más allá de los programas conjuntos.
A escala nacional, el Acelerador Mundial está dirigido por el Gobierno, y las oficinas de los coordinadores residentes de las Naciones Unidas desempeñan un papel clave para coordinar el apoyo del sistema de las Naciones Unidas y garantizar la alineación entre las prioridades de los equipos en los países y la hoja de ruta del Acelerador Mundial. Representantes de las oficinas de coordinación en Nepal y Malawi presentaron una visión general del proceso de elaboración de las hojas de ruta y explicaron cómo cada país identificó y seleccionó sus prioridades de aceleración. La oficina de coordinación en Nepal subrayó el enfoque participativo del país, que involucró a todas las partes interesadas desde la fase inicial para generar credibilidad y utilizar la iniciativa como integradora de las políticas existentes. «El Comité Directivo Nacional reúne al Gobierno, los interlocutores sociales y los socios para el desarrollo, lo que ayudó a generar consenso temprano y a anclar institucionalmente el Acelerador Mundial. La iniciativa ayuda a aplicar prioridades nacionales clave, como el 16.º Plan de Desarrollo y la Estrategia de Transición Gradual para la Graduación de la Categoría de País Menos Adelantado (PMA)», afirmó el Sr. Alvaro Nieto Martin, responsable de Alianzas y Desarrollo de la oficina de coordinación de las Naciones Unidas en Nepal.
La oficina de coordinación en Malawi compartió esta opinión y explicó cómo la hoja de ruta del país se basa en evidencia. Para garantizar que las prioridades reflejen las necesidades sobre el terreno, se utilizaron datos nacionales, diagnósticos del mercado laboral, disparidades de género y tendencias salariales para formular la hoja de ruta y sus prioridades. «La hoja de ruta no introdujo nuevas prioridades, sino que identificó puntos de entrada para la aceleración dentro de los sectores de agricultura, turismo y minería definidos por el Gobierno, alineados con la visión a largo plazo de Malawi 2063», declaró el Sr. Chimwemwe Msowoya, responsable de Coordinación del Desarrollo de la oficina de coordinación de las Naciones Unidas en Malawi. Atribuyó los éxitos logrados al mecanismo de coordinación, que incluye participación política y técnica y ha ayudado a mantener el impulso y garantizar un enfoque de todo el Gobierno durante las transiciones políticas. La sesión concluyó con debates en grupo sobre soluciones y desafíos del diseño, la coordinación, la ejecución y la financiación de las hojas de ruta.
La tercera sesión se celebró el 29 de enero y abordó detalles prácticos, como el calendario, los objetivos y los resultados previstos de la formación presencial. Los participantes obtuvieron una comprensión clara de lo que aprenderían en cada sesión y de cómo aplicar esos conocimientos en la práctica en el contexto de sus países.
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