La protección social, clave para transiciones inclusivas en África
Bruselas, Bélgica - Cerrar la brecha de protección social y fortalecer los sistemas de protección social es esencial para reducir la pobreza y las desigualdades y garantizar transiciones justas, afirmó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un evento de alto nivel organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de Bélgica, Enabel, la agencia belga de cooperación internacional, y la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea.
En su intervención en el evento «Crear sinergias para maximizar el potencial de la protección social en África Subsahariana en un mundo cambiante», Valérie Schmitt, Directora Adjunta del Departamento de Protección Social Universal de la OIT, destacó que ampliar la cobertura de protección social sigue siendo uno de los desafíos mundiales más urgentes.
“La protección social es un derecho humano. Sin embargo, está lejos de ser una realidad para todos”, afirmó, señalando que 3.8 mil millones de personas en todo el mundo siguen excluidas de cualquier forma de protección social. En África, menos de una de cada cinco personas tiene acceso a alguna forma de protección social.
Schmitt destacó que cerrar esta brecha requiere abordar tres desafíos interrelacionados: cobertura insuficiente, financiación insuficiente y rápidas transformaciones económicas y ambientales.
En primer lugar, superar las barreras jurídicas, administrativas y financieras y adaptar los sistemas a los trabajadores de la economía informal es fundamental para lograr la cobertura universal. En África Subsahariana, los altos niveles de informalidad afectan a más del 85 por ciento del empleo y siguen excluyendo a muchos trabajadores de los sistemas de protección social. Schmitt sostuvo que es esencial que la protección social sea obligatoria por ley, en lugar de voluntaria. La legislación de seguridad social contiene numerosos obstáculos que excluyen a los trabajadores domésticos, agrícolas, de plataformas digitales y de pequeñas empresas, entre otros.
En segundo lugar, debemos cerrar la brecha de financiación. Se estima que los países de África afrontan anualmente una brecha de financiación de la protección social equivalente al 17.6 por ciento del PIB. Schmitt subrayó que invertir en protección social genera beneficios económicos rápidos y significativos. Los datos muestran que cada dólar adicional invertido genera, en promedio, 1.52 dólares de PIB en 2.5 años.
En tercer lugar, la protección social es fundamental para abordar grandes transformaciones mundiales, como el cambio climático, los cambios demográficos y la digitalización. Sin decisiones deliberadas de políticas, estos cambios estructurales corren el riesgo de agravar la pobreza y las desigualdades. “Los sistemas sólidos de protección social son un requisito previo para transiciones equitativas e inclusivas. Son esenciales para ayudar a las comunidades a recuperarse de perturbaciones, como una sequía, y adaptarse a nuevas realidades económicas, y también pueden facilitar las reformas”, afirmó la Directora Adjunta.
De cara al futuro, Schmitt señaló el creciente impulso internacional para acelerar la cobertura, incluidos los compromisos de aumentarla en al menos dos puntos porcentuales al año. Varios países ya han alcanzado esta meta, entre ellos la India, Marruecos, Namibia, Tailandia, Togo y Zambia.
La OIT apoya este esfuerzo mediante asistencia técnica, apoyo a enfoques integrados de políticas y alianzas estratégicas. Esto incluye incorporar la protección social en políticas de desarrollo más amplias, como las estrategias de empleo, clima e inversión, y aprovechar iniciativas como el Acelerador Mundial para el Empleo y la Protección Social para Transiciones Justas.
El evento, organizado en el marco de la Iniciativa del Equipo Europa sobre Protección Social, concluyó con el anuncio de una nueva acción conjunta de la OIT, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), la Agencia de Desarrollo de la Unión Africana–Nueva Alianza para el Desarrollo de África (AUDA-NEPAD) y la Comisión Europea (DG INTPA). La iniciativa apoyará el fortalecimiento de los sistemas de protección social para transiciones justas en África Subsahariana mediante un enfoque nacional y regional que integre la protección social en los proyectos de inversión de la AFD, Global Gateway y los países.
“Lograr la protección social universal requiere los esfuerzos conjuntos de todas las partes interesadas”, concluyó Schmitt, haciendo un llamamiento a una movilización de todos los actores para garantizar la plena integración de la protección social en las estrategias de desarrollo y financiación.
Esta noticia se publicó originalmente en el sitio web de la OIT.