Una sesión dedicada a la financiación destacó cómo las inversiones generan un círculo virtuoso y ofrecen vías concretas de desarrollo. Los debates subrayaron que, cuando las políticas de empleo y protección social se diseñan de forma sistémica, pueden producir efectos multiplicadores sobre los resultados económicos y sociales, contribuir a la productividad, aumentar el consumo y fortalecer la economía, en lugar de considerarse únicamente costes fiscales.
Las presentaciones de los países ilustraron distintas vías para movilizar y alinear recursos. El Sr. Patrick Patriwirawan, director del Departamento de Trabajo y Empleo, de Filipinas, describió el uso de un enfoque de presupuestación por convergencia de programas, con fundamento jurídico, para garantizar que el gasto público esté alineado con los objetivos de empleo. La Sra. Kate Langwe, directora de la División de Protección Social y Pobreza del Ministerio de Finanzas y Planificación Económica de Malawi expuso una financiación gradual de la hoja de ruta y dirigida por el Gobierno, que combina movilización de recursos nacionales, introducción del seguro social, alianzas público-privadas y financiación climática, con el objetivo de fortalecer la sostenibilidad y reducir la dependencia de financiación externa.
Se presentaron herramientas analíticas como el modelo SMSD para apoyar la planificación de escenarios, las evaluaciones previas de impacto y la formulación de políticas basada en datos, ayudando a los gobiernos a visualizar cómo las inversiones y las reformas afectan al empleo, la informalidad, los ingresos de los hogares, la distribución de ingresos y los indicadores macroeconómicos. Los participantes también examinaron ejemplos de participación del sector privado, incluidas alianzas para ampliar el seguro de desempleo, extender la cobertura en las cadenas de valor agrícolas y apoyar la formación profesional, así como el potencial de la financiación climática para apoyar hojas de ruta que integren prioridades de adaptación y mitigación.