Cambios en las políticas y las instituciones
Conjuntos de políticas más coherentes, marcos jurídicos e institucionales más sólidos y mayor capacidad para diseñar e implementar enfoques integrados.
El Acelerador Mundial proporciona un marco común para ayudar a los países a afrontar algunos de los desafíos de desarrollo más urgentes de la actualidad. Su teoría del cambio explica por qué se necesitan políticas integradas, financiación sostenible y alianzas sólidas para abordar desafíos interrelacionados y garantizar que las grandes transformaciones económicas, ambientales, tecnológicas y demográficas generen más trabajo decente, mayor protección social y resultados más inclusivos.
Su enfoque de implementación transforma esta visión en acciones lideradas a nivel nacional.
Muchos países afrontan desafíos de desarrollo persistentes al tiempo que atraviesan grandes transformaciones que están redefiniendo sus economías, mercados de trabajo y sociedades.
Millones de personas siguen excluidas del empleo decente y productivo y de una protección social adecuada. La informalidad generalizada continúa limitando el acceso a los derechos, la protección y las oportunidades económicas.
Al mismo tiempo, la inversión insuficiente en empleo, competencias, protección social y transformación productiva —a menudo agravada por un espacio fiscal limitado y un alto endeudamiento— restringe la capacidad de los países para cerrar estas brechas.
Estos desafíos se desarrollan en paralelo a profundas transformaciones digitales y tecnológicas, climáticas y ambientales, y demográficas. Tales transformaciones pueden generar nuevos empleos, aumentos de productividad y oportunidades de desarrollo, pero también pueden alterar los medios de vida y profundizar las vulnerabilidades existentes.
Los efectos de estas transformaciones no se distribuyen de manera equitativa.
Los hogares pobres, las personas trabajadoras de la economía informal, las mujeres y las personas jóvenes, las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, las poblaciones afectadas por las transiciones y otros grupos vulnerables pueden afrontar barreras específicas para acceder a nuevas oportunidades o una mayor exposición a los riesgos emergentes.
Por tanto, el desafío consiste en abordar los déficits persistentes de empleo y protección social, garantizando al mismo tiempo que las transformaciones en curso generen resultados más inclusivos, equitativos y sostenibles.

El empleo, la protección social, la financiación y las grandes transformaciones que configuran las economías y los mercados de trabajo están estrechamente interrelacionados. Los avances en un ámbito dependen de las decisiones adoptadas en otros.
Por ello, abordar estos desafíos requiere soluciones que abarquen distintos ámbitos de política. El Acelerador Mundial reúne políticas de empleo y protección social, políticas económicas y sectoriales, financiación e inversión, y acción institucional en torno a objetivos comunes: trabajo decente, protección social universal y transiciones justas.
Este enfoque integrado es el eje central del Acelerador Mundial. Busca garantizar que las políticas, la financiación y las instituciones se refuercen mutuamente y contribuyan a resultados comunes, en lugar de diseñarse de forma aislada.
El Acelerador Mundial responde a este panorama de desarrollo mediante un enfoque integrado de empleo, protección social y transiciones justas.
Sus tres pilares —estrategias y políticas nacionales integradas, financiación integrada y mayor cooperación multilateral— se concretan, a través de la teoría del cambio, en cinco ámbitos de acción interrelacionados. En conjunto, proporcionan vías para transformar las prioridades nacionales en cambios de políticas e instituciones, una mejor financiación y, en última instancia, mejores resultados para las personas y las empresas.

Lograr el trabajo decente, la protección social universal y las transiciones justas requiere políticas que actúen conjuntamente más allá de las fronteras sectoriales tradicionales.
El Acelerador Mundial ayuda a los países a elaborar conjuntos de políticas integradas que conecten el empleo y la protección social con las políticas macroeconómicas, fiscales y sectoriales pertinentes. La combinación variará según las prioridades nacionales, desde el empleo y las competencias hasta la formalización, la protección social, los sectores productivos, los cuidados y las transiciones verde o digital.
El objetivo es reforzar las interacciones positivas entre estas políticas para que su contribución conjunta al empleo, la protección social y la inclusión sea mayor que la que podrían lograr las intervenciones aisladas.
Las políticas integradas necesitan recursos adecuados y sostenibles para pasar de la ambición a la implementación.
El Acelerador Mundial ayuda a los países a desarrollar marcos de financiación que vinculen las prioridades políticas con una combinación de recursos nacionales e internacionales. Según las circunstancias nacionales, esto puede incluir la movilización de recursos nacionales, las cotizaciones sociales, una mejor asignación y gestión de los recursos públicos, la financiación internacional y los instrumentos de financiación innovadores.
También busca aumentar el impacto social y en el empleo de las inversiones económicas y verdes más amplias, ayudando a los países a alinear sus decisiones de financiación e inversión con las prioridades identificadas en sus hojas de ruta del Acelerador Mundial.
Las reformas de políticas y financiación deben traducirse en sistemas y programas más sólidos que lleguen a las personas y las empresas.
El Acelerador Mundial apoya el desarrollo, la ampliación y la implementación de políticas, programas y sistemas de prestación de servicios de empleo y protección social en consonancia con las prioridades nacionales. Esto puede incluir el fortalecimiento de las instituciones, la mejora del alcance y la calidad de los servicios, la extensión de la cobertura de la protección social, el apoyo a programas de empleo y competencias y la mejora de las conexiones entre los sistemas que ayudan a las personas a afrontar las transiciones laborales y vitales.
El objetivo es desarrollar capacidades y sistemas nacionales que puedan mantener los avances más allá de los programas y proyectos individuales.
El cambio duradero depende de la apropiación nacional y de una participación amplia.
El Acelerador Mundial reúne a instituciones gubernamentales, organizaciones de trabajadores y de empleadores, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y otras partes interesadas nacionales en torno a prioridades comunes. La coordinación de todo el gobierno ayuda a conectar a los ministerios responsables de trabajo y asuntos sociales con los de finanzas, planificación, economía y las instituciones sectoriales pertinentes, mientras que el diálogo social contribuye a garantizar que las prioridades reflejen las realidades y necesidades de las personas trabajadoras y los empleadores.
Los asociados internacionales —incluidos el sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, los bancos públicos de desarrollo y los asociados para el desarrollo— pueden entonces alinear su apoyo técnico y financiero con esta agenda de titularidad nacional.
Esto sienta las bases para una mayor coherencia de las políticas, un consenso más amplio y una acción coordinada en torno a la implementación.
La implementación genera oportunidades para aprender, adaptarse y mejorar.
El Acelerador Mundial apoya la generación y la utilización de datos, conocimientos, datos empíricos y herramientas innovadoras para orientar las decisiones de política, reforzar la implementación y hacer seguimiento de los resultados. La experiencia de los países pioneros puede ayudar a identificar qué funciona en distintos contextos, apoyar el aprendizaje entre pares y perfeccionar los enfoques con el tiempo.
Esta retroalimentación continua entre los datos empíricos, la implementación y el aprendizaje ayuda a los países a adaptar sus políticas e inversiones a medida que cambian las circunstancias y refuerza la base colectiva de conocimientos del Acelerador Mundial.
En conjunto, estas cinco vías interrelacionadas buscan generar cambios a varios niveles.
Conjuntos de políticas más coherentes, marcos jurídicos e institucionales más sólidos y mayor capacidad para diseñar e implementar enfoques integrados.
Mayor espacio fiscal, sistemas presupuestarios y de financiación más sólidos, y mayor movilización y alineación de recursos con las prioridades nacionales.
Mejores medios de vida, mayor equidad social y avances tangibles hacia el trabajo decente, la ampliación de la protección social y las transiciones justas.
El marco de resultados proporciona una base común para hacer seguimiento de estos cambios en los países pioneros y permite que los resultados e indicadores nacionales reflejen los distintos contextos y prioridades de los países.
La teoría del cambio y el marco de resultados del Acelerador Mundial establecen las vías mediante las que la iniciativa busca contribuir al cambio y proporcionan un marco común para hacer seguimiento de los avances en los países y a nivel mundial.